Se explora el fenómeno del fanatismo por el fútbol en Estados Unidos, destacando a Lionel Messi y su impacto en el Inter de Miami como catalizador clave. Se señala que, si bien el fútbol es un deporte practicado por niños y jóvenes en el país, la llegada de Messi ha intensificado el fanatismo a nivel masivo.
La inversión realizada por Messi y el Inter de Miami en un estadio boutique se menciona como un factor relevante para la economía estadounidense. Se repasan figuras públicas como David Beckham y su esposa, quienes muestran su apoyo al equipo, y se hace referencia a la presencia de marcas como Catena Zapata como auspiciantes.