Se analiza la trayectoria de los deportistas de élite, señalando que no siempre es una curva ascendente de éxitos, sino que existen altibajos, mesetas y momentos de reconstrucción.
Se toma a Messi como el máximo ejemplo de esto, destacando su paciencia y perseverancia para superar momentos críticos donde fue criticado duramente.
Se menciona que, a pesar de las críticas, él podría haber abandonado, pero continuó, y se compara esta situación con la de otros deportistas que también sufrieron la presión de no ganar siempre.