Se analiza la recurrente "maldición de los 12 años" en la historia de los mundiales y se la vincula con la actualidad de la selección argentina, bajo la premisa de "elegir creer".
Se recuerdan casos como el de Italia en 1994 y 2006, y Brasil en 1994 y 2006, donde se repitieron resultados o campeonatos cada 12 años. También se menciona a Alemania y su final perdida en 2002 y ganada en 2014, y la derrota de Argentina en Brasil 2014, también separada por 12 años de un eventual triunfo.
La coincidencia de 12 años entre participaciones de Canadá y la recurrencia de Nigeria en tres mundiales refuerzan la idea de buscar patrones y mantener la fe en el éxito de Argentina, apelando a la cábala y al optimismo.