Se plantea la difícil realidad de vivir de la natación en Argentina, donde las posibilidades económicas son limitadas y los canjes escasos.
Se contrasta la situación de José Medolán, quien tuvo éxito, publicidad y pudo sostenerse, con la de la mayoría de los nadadores que "reman en dulce de leche".
Se menciona a Michael Phelps como una excepción, y se señala que, a diferencia de otros deportes, en la natación es difícil vivir de la profesión a largo plazo.