El juicio por la muerte de Diego Maradona se centra en la posible negligencia médica y el abandono de persona. El testimonio de Coria, custodio de Maradona, detalla las últimas 24 horas del ídolo, marcadas por su negativa a recibir visitas, su escasa alimentación y la ausencia de atención adecuada por parte del personal médico y de enfermería.
Se cuestiona la inacción de los enfermeros y médicos presentes, quienes no habrían ingresado a la habitación de Maradona durante horas críticas, a pesar de los signos de posible agonía. La defensa intenta argumentar que Maradona murió repentinamente, sin un periodo de agonía, pero las pruebas y testimonios apuntan a un posible abandono.
El juicio examina la comunicación entre los implicados, los audios que sugieren un intento de "cubrirse" y la falta de registros adecuados en la historia clínica. La figura de Luque, médico de cabecera, es central en la investigación, así como la de Cosachov y Díaz, quienes habrían estado presentes pero sin actuar de manera contundente.