La agencia estatal de noticias de Irán, IRNA, confirmó la muerte de al menos 8.000 miembros de sus fuerzas armadas como consecuencia de bombardeos ejecutados por Estados Unidos en la región sur del país.
Según reportes oficiales, el personal fallecido pertenecía a las divisiones aéreas y navales del ejército iraní, desplegados en puntos estratégicos como Bandar Abbas y Boyer. La confirmación de estas bajas agrava la crisis en el Golfo, tras la ruptura del Acuerdo Interino de Paz y el inicio de represalias armadas mutuas.