Irán afirma haber lanzado misiles y drones contra bases estadounidenses en la región, como represalia por ataques militares previos. Según la Guardia Revolucionaria Islámica, la operación conjunta tuvo como objetivo infraestructura e instalaciones críticas en bases ubicadas en Kuwait, Bahrein y Jordania.
Las imágenes difundidas por Irán muestran el lanzamiento de proyectiles, y aunque se observa humo, la Guardia Revolucionaria asegura que se trató de ataques efectivos contra centros de mando y control enemigos y bases militares. Entre los objetivos mencionados se encuentran Arif Jan y Alial Salem en Kuwait, y Juhair y Juhair en Bahrein.
La Guardia Revolucionaria Islámica también declaró haber atacado un centro de mando y control enemigo en Asia Occidental, así como la base Al-Adraq en Jordania, utilizando misiles balísticos. Estos ataques se presentan como una respuesta a acciones militares estadounidenses contra provincias costeras en el sur de Irán.