La justicia bonaerense ha dictaminado una indemnización de 10 millones de pesos para una mujer de 73 años que fue víctima de acoso durante casi una década por parte de un hombre de 48 años, miembro de una fuerza de seguridad. El acosador utilizaba mensajes de WhatsApp, fotografías, amenazas y llamadas para hostigar a la víctima.
El fallo, considerado ejemplar e inédito, sienta un precedente importante en casos de violencia de género y acoso, especialmente cuando la víctima no es una pareja o expareja y el agresor pertenece a una institución de seguridad. La víctima logró documentar todas las comunicaciones a través de WhatsApp, lo que sirvió como prueba fundamental para la condena.
Este caso subraya la importancia de las pruebas digitales y la necesidad de abordar el acoso en todas sus formas. La justicia ha reconocido que el hostigamiento constante, incluso a través de medios digitales, constituye violencia de género y debe ser sancionado.