Los incidentes en París, Londres y Países Bajos tras la victoria de Francia sobre Marruecos evidencian un problema complejo que trasciende lo deportivo. En La Haya, se reportaron detenidos por agresiones a la policía.
La convivencia pacífica y la integración social son los ejes centrales de la problemática, que se ve exacerbada por cuestiones de origen, discriminación y sentimiento de exclusión, incluso entre ciudadanos nacidos en Europa pero con raíces africanas.
Las autoridades francesas movilizaron a casi 20.000 policías en todo el país, con 8.000 solo en París, ante la previsión de estos disturbios. La situación sigue siendo crítica y los incidentes no cesan.