La Feria de Mataderos presentó un panorama de gran afluencia de público, incluso pasada la hora de cierre, demostrando la vitalidad del evento.
Se observó una importante cantidad de gente disfrutando de la jornada, comiendo choripanes y explorando los puestos. Se destacó la presencia del "embellú", una comida a base de masa de mandioca con queso, acompañada de mate, que generó curiosidad y comentarios positivos.
A pesar del buen movimiento en la feria, se mencionó una caída en el consumo general en otros ámbitos, generando un contraste interesante.