Se profundiza la investigación sobre la muerte del acompañante en el vuelco, con la confirmación de una herida de bala en la cabeza. La versión del conductor, actualmente internado, sugiere que su compañero se habría quitado la vida al verse rodeado por la policía.
Esta hipótesis cobra fuerza al considerar que las armas secuestradas (una calibre 40 y un revólver 38) podrían ser compatibles con la herida. Sin embargo, se espera la pericia de Gendarmería para confirmar o descartar esta versión.
La confirmación de la herida de bala abre nuevas aristas en la causa, y se analiza si el disparo provino del propio acompañante, de su cómplice, o si fue resultado del enfrentamiento con la policía.