Se analiza un mensaje recibido sobre una cruz con sal y un cuchillo hallada en la puerta de una casa, coincidiendo con la partida del marido y la enfermedad de los hijos. Se interpreta como una clara señal de "marcado" para perjudicar y destruir a la familia.
Se explica que este tipo de rituales pueden ser vencidos y cortados, y se anuncia que se mostrará la manera de hacerlo. Se invita a la audiencia a contactarse para recibir ayuda y orientación sobre cómo enfrentar estas situaciones.