La Guardia Revolucionaria de Irán advierte que los extranjeros no tienen intereses en el Estrecho de Ormuz y que cualquier interferencia en las rutas marítimas recibirá una respuesta contundente. Se enfatiza que los buques deben obtener autorización de la Armada de la Guardia y cumplir estrictos protocolos de seguridad.
Este comunicado, emitido por el ala más dura del régimen iraní, subraya la determinación de controlar la navegación en la estratégica vía marítima y advierte sobre graves alteraciones a los procesos de reapertura si no se acatan sus exigencias.