Se argumenta que el gobierno no debería enfrentarse a la Iglesia Católica, especialmente considerando las tratativas para la visita del Papa León XIV a Argentina.
Se menciona que, a pesar de ser argentino, el Papa Francisco nunca visitó el país, mientras que su predecesor sí lo hará.
Se subraya la importancia de la Iglesia Católica en los cambios culturales actuales, influenciados por la nueva encíclica del Papa León XIV.