Gisela comparte su experiencia al reincorporarse a su hogar tras su paso por el programa, destacando la sorpresa positiva de encontrar a sus hijos organizados y colaborando. Esto le ha permitido a ella tomarse un tiempo para sí misma, algo que antes no podía hacer por dedicarse exclusivamente a ellos.
La participante reflexiona sobre la importancia de priorizarse y cuidarse, comparando su situación con la de su madre, quien sacrificó su bienestar por sus hijos y ahora sufre consecuencias. Gisela busca ser un ejemplo para sus hijos, demostrando que es posible ser una mujer realizada sin descuidar la maternidad.
El testimonio de Gisela resalta la necesidad de un equilibrio entre el rol de madre y el cuidado personal, y cómo este cambio beneficia no solo a la mujer, sino también a su familia, al tener una mamá feliz y presente.