Francia demuestra ser un equipo dominante en el Mundial, alcanzando las semifinales por tercera vez consecutiva. Su éxito se atribuye a una profunda renovación de plantel, con solo 5 jugadores titulares repetidos de la final anterior.
El equipo francés, liderado por figuras como Mbappé, ha demostrado una gran capacidad para mantenerse en la élite del fútbol mundial, lo que desmiente cualquier idea de casualidad en sus logros.