La FIFA ha desestimado denuncias, como la de Egipto contra un árbitro francés, mientras se especula sobre la presión hacia Argentina por ser el actual campeón del mundo.
Se comenta que los jugadores brasileños, tras su victoria sobre Egipto, piden jugar con el "corazón de Argentina" para salir de su crisis futbolística. Se resalta la rebeldía y el corazón de la selección argentina, que según los brasileños, "aplasta cuando juega bien y gana con el corazón cuando juega mal".
Se menciona la nacionalidad de los árbitros como un tema de especulación, con Francia y otros países cuestionando las decisiones arbitrales. Se destaca la tarea de los árbitros argentinos en un partido de Francia, a pesar de las quejas.