Se analizan las encuestas de Brasil que muestran a Lula da Silva con un 65% de intención de voto, mientras que Jair Bolsonaro se encuentra por debajo del 35%.
Se cuestiona la estrategia de Javier Milei de visitar a Bolsonaro, considerando la ventaja de Lula. Se argumenta que Milei busca posicionarse como líder de la ultraderecha latinoamericana y principal interlocutor de Donald Trump en la región, chocando con las aspiraciones de Lula.