Un emotivo acto escolar por el Día de la Independencia tuvo como protagonista a un niño que, durante su discurso, improvisó un homenaje a la selección argentina y a Messi, mostrando gran personalidad y fervor patriótico.
El niño, que debía recitar un libreto sobre la independencia, desvió su discurso para alentar al equipo nacional, diciendo "¡Viva la patria! ¡Viva la selección!" y "¡Vamos por la cuarta!". Este momento espontáneo generó admiración y se destacó su futura vocación por la oratoria y la improvisación.