El programa abordó la producción de maíz en la Patagonia, específicamente en Santa Cruz, a través de una experiencia del INTA. A pesar de las condiciones climáticas desafiantes, se evalúa la factibilidad de este cultivo en la región.
Se probaron híbridos tolerantes a bajas temperaturas, con resultados prometedores para la producción de grano en algunos casos y para ensilado en otros, lo que podría sustentar la producción ovina local. Se registraron rendimientos de hasta 100.000 kilos por hectárea en planta entera y 6.000 kilos de grano en algunos materiales.
La experiencia, realizada sin innovaciones agronómicas específicas sino bajo protocolos estándar, demostró la viabilidad del cultivo. El INTA trabaja en colaboración con empresas privadas para evaluar el potencial del maíz en zonas como la Patagonia, buscando ofrecer a los productores una alternativa más para generar forraje.
El próximo Congreso Internacional del Maíz, que se realizará el 30 de septiembre y 1 de octubre en la Ciudad, será un espacio para discutir estos avances y otros temas relacionados con el cultivo.