Se analiza la presunta estrategia de Estados Unidos de debilitar a Irán mediante "golpes de a poco" para alcanzar el objetivo central de controlar el Estrecho de Ormuz. Según el secretario de guerra estadounidense, Pete Hesse, los ataques iniciales se centrarían en el sur de Irán, con posible avance posterior en profundidad.
Se reporta una disminución en el tráfico marítimo internacional por el Estrecho de Ormuz tras los ataques, dificultando la evaluación precisa debido a buques sin transpondedores activos.