Los festejos por el pase de Francia a semifinales de la Copa del Mundo derivaron en incidentes en París. Miles de aficionados franceses se congregaron, provocando enfrentamientos con la policía y destrozos.
En los Países Bajos, grupos de simpatizantes marroquíes también protagonizaron disturbios y enfrentamientos con la policía tras la eliminación de su selección. Las autoridades desplegaron operativos especiales para contener los desórdenes en varias ciudades.