Se discute la importancia de la contención familiar y el rol del entrenador en la carrera de un joven nadador, destacando la necesidad de mantener la constancia y la disciplina.
Se señala que es difícil para un joven renunciar a fiestas y salidas para mantener la disciplina deportiva, y que es fácil desviarse por las tentaciones y las relaciones sociales.
Se compara la relación con el entrenador con un matrimonio, debido a las largas horas compartidas y la intensidad de la dinámica, que incluye momentos de conocimiento mutuo, discusiones y reconciliaciones.