En la provincia de Córdoba, 35 trabajadores de la fábrica Metal Ford fueron despedidos mientras miraban el partido de la selección argentina. La decisión de la empresa, que atraviesa dificultades económicas, generó indignación en la localidad de Noettinger.
Los empleados habían solicitado permiso para ausentarse y ver el encuentro, y recibieron la notificación de despido por celular. La planta de maquinaria agrícola, con deudas millonarias y cheques rechazados, tiene una producción reducida al 50% y enfrenta un proceso preventivo de crisis.
La noticia provocó gran malestar, ya que los trabajadores fueron notificados de la pérdida de sus empleos en un momento de celebración. La situación laboral en la región es desfavorable, dificultando la reinserción en el mercado laboral formal.