Se señaló la intervención del gobierno nacional en el puerto de Ushuaia para permitir el estacionamiento de barcos norteamericanos, vinculando esto al "Super Riggi" que permitiría a estados extranjeros comprar provincias argentinas. Se criticó la desfinanciación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA) en más de un 45%, lo que representa un golpe al corazón del plan nuclear del país.
Se destacó que la CONEA no solo desarrolla energía nuclear y aplicaciones médicas, sino que también forma científicos y técnicos altamente calificados. La desfinanciación afecta estas áreas, mientras que el gobierno prioriza acuerdos con multinacionales y la libre disponibilidad de divisas, llevando a una "tierra arrasada" y a la sumisión a tribunales estadounidenses.