El técnico de Francia, Didier Deschamps, opinó sobre el arbitraje del partido contra Marruecos, mostrando respeto y enfocándose en el rival deportivo.
Deschamps declaró que el adversario es el equipo marroquí y que el árbitro está para aplicar las reglas del juego de manera justa, sin considerarlo un adversario.
Estas declaraciones contrastan con las suspicacias previas que surgieron cuando un árbitro francés dirigió a Argentina, pero ahora, con un árbitro argentino al mando, la tensión parece haber disminuido, tal como reflejó Lionel Scaloni anteriormente.