El Estadio Brune en Kansas City presenta desafíos logísticos para los asistentes, con largas distancias de caminata desde los estacionamientos y altos costos para aparcar (más de 300 dólares con permiso oficial, 70 dólares afuera).
Se recomienda llegar con anticipación debido a la dificultad de acceso y estacionamiento, a diferencia de otros estadios como el de Dallas, que tenía un supermercado enfrente facilitando el acceso.
El informe también menciona la cercanía de un estadio de béisbol al de fútbol, conformando un predio impresionante.