Se debate la supuesta animosidad hacia la Selección Argentina, argumentando que en realidad es una manifestación de admiración y aspiración por parte de otras selecciones, como la mexicana.
Se destaca la presencia histórica de argentinos como ídolos en los principales clubes del mundo (Di Stéfano en Real Madrid, Messi en Barcelona, Simeone en Atlético Madrid, Kempes en Valencia), lo que genera un sentimiento de superioridad futbolística y un deseo de emulación.
Se contrapone el talento natural argentino con la dificultad de México para alcanzar el éxito en mundiales, a pesar de tener buenos jugadores y técnicos argentinos.
Se menciona que la "bronca" hacia la selección argentina es más una cuestión de admiración y envidia por su éxito constante y su gen competitivo, no un odio genuino.