Se genera un debate sobre la supuesta campaña contra Lionel Messi y la selección argentina, vinculándola con una campaña anti-Javier Milei. Se cuestiona la "indignación selectiva" de algunos comunicadores ante las dificultades económicas del país, contrastando con la celebración del éxito deportivo.
Florencia De La V es elogiada por su supuesta coherencia al expresar alegría por los triunfos de la selección y reconocer las dificultades económicas, mientras que Florencia Peña es criticada por un supuesto "acting" de llanto y una supuesta inconsistencia en su postura sobre la situación del país.
Se discute si el buen desempeño de la selección argentina beneficia al país, con algunos argumentando que cambia el humor social y oxigena la economía, mientras otros señalan que las dificultades económicas persisten independientemente de los resultados deportivos. Se critica la politización del fútbol y la constante comparación entre distintos momentos políticos y deportivos.