Se debate sobre la institución de la Iglesia y la religión, reconociendo que está compuesta por seres humanos falibles.
Lilia Lemoyne expresa su decepción con la Iglesia, a pesar de haber asistido a colegio de monjas durante 12 años.
Se cuestiona si los sacerdotes, como García Cuerva, son peronistas o no, y se señala que la mayoría tiene una "mirada social más llegada a la izquierda" debido a su dedicación a los demás.