Se critica la prensa que se le da a ciertos comunicadores que expresan opiniones negativas sobre Lionel Messi y la selección argentina, considerándolos "descerebrados" y "tóxicos". Se cuestiona por qué se les da tribuna a estas figuras cuando no representan al pueblo.
Se compara la reacción ante el éxito de Messi con la de Diego Maradona, señalando que en la era de internet la repercusión es mucho mayor. Se debate sobre la supuesta campaña anti-Milei y se cuestiona la autenticidad de las declaraciones de algunos políticos y comunicadores, sugiriendo que buscan generar controversia.
Se reflexiona sobre la naturaleza de los argentinos en la adversidad y cómo el fútbol une al país. Se menciona la importancia de Messi como ídolo popular y se critica a quienes intentan atacarlo o usarlo políticamente.