Se cuestiona por qué la gente sigue apoyando o tolerando la situación actual, sugiriendo que la falta de alternativas y la indiferencia gubernamental son factores clave.
Se plantea que el gobierno considera a los ciudadanos "negros y pobres", lo que explicaría la falta de interés en sus denuncias y problemas.
Se critica la expulsión de personal técnico y científico del país, comparándolos con "ratas", lo que representa una pérdida de capital humano fundamental.