Se cuestiona la designación de ternas arbitrales y del VAR argentinos en partidos de la Copa del Mundo, argumentando que esto podría condicionar a los árbitros. Se sugiere que FIFA debería designar árbitros de otras nacionalidades para evitar posibles influencias.
Se menciona el caso de un árbitro portugués que dirigió un partido de Messi, y se plantea la necesidad de una terna imparcial para garantizar la equidad en el juego.