Se critica la postura de sectores del kirchnerismo que, según el análisis, estarían criticando a Lionel Messi por su desempeño en el fútbol, comparándolo desfavorablemente con Diego Maradona.
Se cuestionan los argumentos utilizados, tildándolos de "extravagantes e insólitos", y se sugiere que estas críticas forman parte de un "aparato de propaganda". Se menciona a Sandra Russo como una de las voces críticas, argumentando que Messi, a diferencia de Maradona, se crió en España, no proviene de una "familia villera" y ha tenido protección institucional.
La discusión se centra en la politización del debate futbolístico y las diferencias en los orígenes y trayectorias de Messi y Maradona, así como en la supuesta coherencia política de este último.