Se identifican dos visiones contrapuestas sobre los problemas de Argentina. Un sector, los electores de Milei, minimiza problemas como el desempleo o la pobreza, atribuyendo todo a la "corrupción" generalizada.
Por otro lado, quienes no comparten esa visión consideran que la corrupción no es el problema principal, sino la inseguridad y, en menor medida, la inflación, con el desempleo como principal preocupación para los votantes opositores.