Se debate sobre los controles de peso en la policía. Se señala que el control efectivo se da al momento de los ascensos, impidiendo el avance de aquellos con sobrepeso.
Se menciona que muchos ingresan a la fuerza por falta de otras oportunidades laborales, y que el sobrepeso acarrea problemas de salud, además de la menor agilidad para enfrentar delincuentes.
Se reconoce que, si bien la policía no debería tener sobrepeso por la naturaleza de su servicio, es un reflejo de la población general que también presenta índices de obesidad.