El consumo en Argentina se encuentra fuertemente condicionado por descuentos, promociones y ofertas, representando el 85% de las ventas en muchos supermercados. Sin embargo, se observa una tendencia a la eliminaci\u00f3n de estas promociones por parte de algunos comercios, argumentando que ya no resultan rentables.
Esta situaci\u00f3n genera preocupaci\u00f3n, ya que los sectores populares y trabajadores dependen de estas ofertas para poder adquirir bienes b\u00e1sicos como la carne. La ca\u00edda en el consumo de leche se se\u00f1ala como un indicador grave de la situaci\u00f3n, evidenciando que la poblaci\u00f3n no solo no puede acceder a primeras marcas, sino que tampoco puede permitirse el cambio a segundas marcas.