Una funcionaria pública de Chubut fue condenada a 4 años y 8 meses de prisión por dos hechos de corrupción relacionados con una catástrofe natural. La mujer desvió donaciones destinadas a los damnificados.
Lo insólito del caso es que la funcionaria tiene fobia a la policía, por lo que se le concedieron salidas transitorias y fines de semana en su casa sin custodia policial. La jueza de ejecución penal autorizó estas medidas basándose en su supuesta fobia.
El caso generó indignación y cuestionamientos sobre la aplicación de la justicia, ya que se argumenta que este tipo de "excusas" pueden interferir en los procedimientos judiciales y generar impunidad para los detenidos.