Se presenta a Caterina, una joven rusa cuya madre se llama Tatiana, como una figura central en los rumores de crisis entre la China Suárez y Mauro Icardi. Se menciona que Caterina protagoniza la tapa de una revista junto a su madre.
Se relata un incidente en un boliche donde a Caterina se le habría impedido el acceso al VIP a pedido de la China Suárez. Caterina, quien solía trabajar en el lugar invitando gente, desmiente haber tenido algún tipo de relación con Mauro Icardi y expresa su deseo de hablar directamente con Wanda Nara.
Caterina envía un mensaje a Wanda Nara a través de televisión, expresando admiración y agradecimiento, y manifestando su deseo de conocerla. Se especula sobre la posibilidad de que toda la situación esté armada por Wanda Nara.