Diego Brancatelli expresa su tristeza y enojo por la reacción desmedida y el odio recibido a raíz de un recorte de su análisis futbolístico. Denuncia que ha sido objeto de amenazas de muerte, insultos graves y deseos de mal para su hijo.
Brancatelli sostiene que su análisis, aunque pueda ser polémico, no amerita tal nivel de violencia. Argumenta que se trata de una "cancelación" injustificada y que hay mala fe en la difusión de su imagen y palabras sacadas de contexto.
El periodista afirma que hay un trasfondo político en la agresión que recibe, y que se lo asocia erróneamente con el kirchnerismo y el deseo de que Argentina pierda. Asegura que ama a la selección y desea su triunfo, y que la situación excede el debate futbolístico para entrar en un terreno de agresión personal y familiar.