Los constantes bloqueos en Bolivia han dejado un saldo trágico de 22 fallecidos, 88 heridos y 573 detenidos, según un informe oficial de la Defensoría del Pueblo. Las víctimas fatales se produjeron en diversos contextos relacionados con el conflicto, incluyendo operativos de desbloqueo, demoras en la atención médica y accidentes durante los bloqueos.
Estas cifras reflejan la magnitud de una de las crisis políticas y sociales más graves que ha enfrentado el gobierno del presidente Rodrigo Paz. Las protestas, impulsadas por organizaciones campesinas, sindicatos y sectores afines al expresidente Evo Morales, mantuvieron bloqueadas las principales rutas del país durante casi siete semanas, generando un fuerte impacto económico y humanitario.