El auge del comercio electrónico y el uso de billeteras virtuales marcan un cambio en los hábitos de consumo, aunque no compensan la caída general. Las billeteras virtuales, que funcionan de manera similar a bancos pero sin la misma regulación, otorgan préstamos con intereses excesivos, generando un alto nivel de morosidad.
Se advierte sobre el riesgo de endeudamiento a través de estos mecanismos, especialmente para quienes ya poseen deudas. La morosidad en las billeteras virtuales es un punto crítico, dificultando el acceso a crédito en otros sectores para quienes ya se encuentran sobreendeudados.