Se describe la modalidad delictiva de bandas que se disfrazan de repartidores de delivery para cometer robos. Utilizan mochilas térmicas características y se aprovechan de la confianza generada por la aplicación para abordar a otros repartidores o a clientes.
Los delincuentes no solo roban las pertenencias de los repartidores, sino también las motos, que son un objetivo frecuente debido a su facilidad para ser desarmadas y vendidas por partes. Se menciona que los repartidores son vulnerables, ya que muchos no pueden denunciar inmediatamente por temor o necesidad de seguir trabajando.