Un grupo de argentinos en Atlanta se prepara para un partido del mundial, enfrentando dificultades y altos costos para viajar dentro de Estados Unidos.
Los vuelos de Atlanta a Kansas rondan los 2000 dólares, lo que los lleva a considerar rutas alternativas como pasar por Miami.
Se anuncia un banderazo para el sábado a las 7 de la noche en Warren Park, el mismo lugar donde se realizó el anterior.
Se relata la experiencia de ver un partido del mundial, describiéndolo como una "montaña rusa de emoción" y una "locura", mientras se espera que la selección llegue lejos.