Se describe un ambiente festivo y de camaradería entre los argentinos presentes en Estados Unidos para el Mundial, a pesar de que coincide con el Día de la Independencia. Algunos, que se volvieron, se perdieron la celebración.
Se comenta que la celebración se limita a quienes permanecen en el país, y se menciona la posibilidad de comer un locro o algo similar, aunque el clima cálido (30 grados) invita más a otras actividades.