La situación en Venezuela es crítica debido a la gran cantidad de cuerpos sin reconocer y el riesgo de epidemias. Se están realizando entierros en fosas comunes ante la imposibilidad de identificar a muchos fallecidos.
La Organización Mundial de la Salud advierte sobre la posible expansión de enfermedades como fiebre amarilla, difteria y sarampión, especialmente entre los más vulnerables y sin acceso a agua potable.