La OTAN busca reducir su dependencia de Estados Unidos en materia de defensa. Como parte de esta estrategia, la fábrica Ring Metal en Alemania, junto con Lockheed Martin, iniciará la producción masiva de misiles ATA, CMS y Army Tactical Missile Systems (ATACMS). Estos misiles, legendarios por su efectividad, contarán con versiones fabricadas en Alemania.
Los misiles M-140, con un alcance de hasta 400 kilómetros y capacidad tierra-tierra, están diseñados para conflictos terrestres. La decisión de fabricarlos en Alemania responde a la necesidad de autonomía de la OTAN y a la voluntad de no depender de posibles sanciones mutuas entre Rusia y Estados Unidos. Sectores en Reino Unido, Alemania y Bélgica participarán en la producción de estos misiles letales.
Este acuerdo es celebrado en Berlín y Washington, ya que representa un paso importante hacia la autosuficiencia de la OTAN. Tradicionalmente armas norteamericanas, estos misiles ahora serán producidos bajo licencia en países de la alianza, asegurando la logística y el suministro en caso de conflicto.