La ciudad de Villa Allende, en Córdoba, implementó una medida de seguridad inédita: el cierre nocturno de sus 13 portones de acceso para intentar frenar la inseguridad.
La iniciativa, que transforma a la ciudad en una suerte de barrio cerrado durante la noche, ha generado una fuerte polémica entre los vecinos, quienes reclaman por la falta de información sobre los procedimientos de entrada y salida.
La municipalidad asegura que la medida busca brindar mayor seguridad, pero algunos residentes expresan preocupación por las posibles restricciones y la implementación de controles.
La situación se desarrolla en un contexto de creciente preocupación por la delincuencia en la región, llevando a las autoridades a tomar medidas drásticas para proteger a sus habitantes.