Se compara la victoria en el partido reciente contra Cabo Verde con la sensación de haber ganado el Mundial, destacando la épica y la celebración que generó.
Se considera que el partido contra Egipto, aunque de octavos de final, tuvo la magnitud de una final debido a su dramatismo y la forma en que se vivió. La gente salió a la calle a celebrar, similar a lo ocurrido en Qatar.
Se enfatiza que este tipo de partidos históricos quedan grabados en la memoria, comparándolos con otros momentos icónicos del fútbol argentino como el gol de Cani a Brasil o los penales de Goycochea.