Unos 3.685 personas han perdido la vida y más de 16.740 resultaron heridas a causa de dos potentes terremotos que azotaron Venezuela, afectando principalmente al estado de La Guaira. Miles de personas se encuentran sin hogar, con sus viviendas destruidas o dañadas, y muchas sufren las consecuencias psicológicas de la tragedia.
Equipos de ingenieros y inspectores evalúan la habitabilidad de las viviendas afectadas, clasificándolas según su seguridad. La comunidad internacional, a través de la ONU, ha lanzado un llamado urgente para recaudar 296 millones de dólares destinados a la asistencia y reconstrucción de las zonas devastadas. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, solicitó el envío de especialistas internacionales para acelerar las labores de recuperación.